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viernes, 3 de septiembre de 2010

Maurice de Guérin (1810-1839)

4 de agosto de 1832.
Hoy llego al fin de mis veintidós años. Muchas veces vi, en París, niños enterrados en ataúdes chiquitos, y cruzando así la multitud. ¡Oh! ¡No crucé yo mismo el mundo como ellos, sepultado en la inocencia de mi ataúd y en el olvido de una vida de un día! Estos ángeles pequeños no saben nada de la tierra; nacen en el cielo. Mi padre me dijo que, durante mi infancia, veía con frecuencia mi alma en el borde de mis labios, lista para escaparse. Dios y el amor fraternal la retenían en la prueba de la vida. ¡Mi reconocimiento y mi amor a ambos! Pero yo no puedo evitar añorar el cielo en el que estaré, y que sólo puedo alcanzar a través de la línea oblicua de la carrera humana.

*
19 de marzo de 1833.
Paseo por el bosque de Coëtquen. Hallazgo de un lugar bastante particular por lo agreste: el camino desciende por una pendiente pronunciada hacia un pequeño barranco en el que corre un pequeño arroyo sobre un fondo de pizarra, que le da a sus aguas un color negruzco, primero desagradable, pero que deja de serlo cuando se observa su armonía con los troncos negros de los robles viejos, el verdor sombrío de la hiedra, y su contraste con las piernas blancas y lisas de los abedules. Un fuerte viento del norte corría por el bosque y lo obligaba a dar profundos mugidos. Los árboles luchaban bajo las bocanadas de viento como furiosos. Mirábamos a través de las ramas las nubes que volaban rápidas en masas negras y extravagantes, y parecían rozar la punta de los árboles. Ese enorme velo negro y flotante dejaba a veces huecos  por donde se deslizaba un rayo de sol que bajaba como un relámpago al interior del bosque. Estos pasos súbitos de luz le daban a esas profundidades tan majestuosas en la sombra algo de turbado y de extraño, como una sonrisa en los labios de un muerto.

de Le Cahier Vert, journal intime (1832-1835)

miércoles, 9 de diciembre de 2009

"Why I Am Not A Painter" (Frank O'Hara)







No soy pintor, soy un poeta.
¿Por qué? Creo que preferiría ser
pintor, pero no lo soy. Bueno,

por ejemplo:  Mike Goldberg
está empezando un cuadro. Me doy una vuelta. 
“Sentate y tomemos algo”,
me dice. Tomo, tomamos. Miro
hacia arriba. “Ahí pusiste SARDINAS”.
“Sí, necesitaba algo ahí”.
“Ah”. Me voy y pasan los días
y me doy una vuelta. La pintura
avanza, y me voy, y pasan
los días. Me doy otra vuelta. El cuadro
está terminado. “¿Dónde está SARDINAS?”
No quedan más que
letras. “Era demasiado”, me dice Mike.

¿Y yo? Un día estoy pensando
en un color:  naranja. Escribo una línea
sobre el naranja. Muy pronto se vuelve
una página entera de palabras, no líneas.
Después otra página. Debería haber
mucho más, no sobre el naranja, sino de
palabras, sobre lo terrible que es el naranja
y la vida. Pasan los días. Está incluso
en prosa, soy un verdadero poeta. Mi poema
está terminado y todavía no mencioné
al naranja. Son doce poemas, le pongo
NARANJAS. Y un día en una galería
veo la pintura de Mike, titulada SARDINAS.





miércoles, 4 de noviembre de 2009

Requiem pour une enfant célèbre, 3 (Anne Talvaz)


Ana, hermana mía, ¿nada ves venir?


Veo el sol que y los árboles que

y a través del hueco de las cortinas a los hombres que

y cuando voy al desván

a los pájaros que

veo al cielo que y que y que


Ana, hermana mía, no es eso lo que te pido


¿quieres acaso que lea la borra de café,

cuando hace tanto tiempo ya que no encontramos café?

¿sabes al menos que las líneas que cruzan el cielo

no son las de la mano de Dios?

lunes, 2 de noviembre de 2009

Tres autorretratos (Jacques Ancet)


A fuerza de comerse las uñas

no tendrá más dedos. Más ojos tampoco

a fuerza de mirar.

Unas sombras tiemblan en la luz,

unas palabras zumban en sus oídos. A fuerza

de hablar

no tendrá más boca


12 de octubre de 2006 (Autorretrato I)


Los ojos cerrados. Pero todo está ahí. Escucha

el día. Tal vez la voz en el silencio.

¿Qué dice? No importa. Habla,

ahí está. No se necesita abrir los ojos.

Es como un ruido de agua que brota,

el ruido de la sangre que no se calla


14 de octubre de 2006 (Autorretrato II)


Discreto, dicen, y modesto, claro.

Se ve apenas su sombra, ¿y que se escucha?

Una musiquita, ¿y qué más?

Casi nada, dicen. Lo real, sin embargo,

prolifera. Le llena la boca.

Todo el bullicio que hace creer en el silencio


9 de febrero de 2007 (Autorretraro III)



Trois autoportraits

A force de se ronger les ongles/ il n’aura plus de doigts. Plus d’yeux/non plus à force de regarder./Des ombres tremblent dans la lumière,/des mots bourdonnent à ses oreilles. A force/ de parler il n’aura plus de bouche 12 octobre 2006 (Autoportrait)

Les yeux fermés. Mais tout est là. Il entend/le jour. La voix peut-être dans le silence./

Que dit-elle ? Peu importe. Elle parle,/elle est là. Aucun besoin d’ouvrir les yeux./ C’est comme un bruit d’eau qui coule,/le bruit du sang qui ne se tait pas/14 octobre 2006 (Autoportrait II)

Discret, disent-ils, et modeste, bien sûr./ On voit son ombre à peine et qu’entend-t-on ?/ Une petite musique, mais encore ?/Presque rien, disent-ils. Le réel, pourtant,/

prolifère. Il en a plein la bouche./Tout grouillement qui fait croire au silence/ 9 février 2007 (Autoportrait III)

viernes, 6 de febrero de 2009

La estatua y yo (Henri Michaux)


En mis momentos perdidos le enseño a caminar a una estatua. Dada su inmovilidad exageradamente prolongada, no es fácil. Ni para ella. Ni para mí. Gran distancia nos separa, me doy cuenta. No soy tan tonto como para no darme cuenta.
d

Pero no se puede tener todas las mejores cartas en nuestro juego. Así, pues, adelante.
d

Lo que importa es que su primer paso sea bueno. Para ella todo está en ese primer paso. Lo sé. Demasiado lo sé. De ahí mi angustia. Me ejercito en consecuencia. Me ejercito como nunca antes lo hice.
d
Colocándome cerca de ella, de forma estrictamente paralela, con el pie levantado igual que ella y rígido como una estaca hundida en la tierra.
d
No, nunca es exactamente igual. O el pie, o la combadura, o el porte, o el estilo, siempre hay algo que falta, y la salida tan esperada no tiene lugar.
d
Es por eso que llegué casi a no poder caminar por mí mismo, invadido por una rigidez, sin embargo llena de impulso, y mi cuerpo fascinado me asusta y ya no me conduce a ninguna parte.
<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<De La vida en los pliegues (1949)

***
LA STATUE ET MOI
À mes moments perdus, j’apprends à marcher à un statue. Étant donné son inmobilité exagérément prolongée, ce n’est pas facile. Ni pour elle. Ni pour moi. Grande distance nous sépare, je m’en rends compte. Je ne suis pas assez sot pour ne m’en rendre compte.
>>
Mais on ne peut avoir toutes les bonnes cartes dans son jeu. Or donc, en avant.
>>
Ce qui importe, c’est que son premier pas soit bon. Tout pour elle est dans ce premier pas. Je le sais. Je ne le sais que trop. De là, mon angoisse. Je m’exerce en conséquence. Je m’exerce comme jamais je ne fis.
>>
Me plaçant près d’elle de façon strictement parallèle, le pied comme elle levé et raide comme un piquet enfoncé en terre.
>>
Hélas, ce n’est jamais exactement pareil. Ou le pied, ou la cambrure, ou le port, ou le style, il y a toujours quelque chose de manqué et le départ tant attendu ne peut avoir lieu.
>>
C’est pourquoi j’en suis venu Presque à ne plus pouvoir marcher moi-même, envahi d’une rigidité, pourtant toute d’élan, et mon corps fascine me fait peur et ne me conduit plus nulle part.

miércoles, 21 de enero de 2009

Lo imperceptible de Jacques Ancet


Aunque no lo sepamos.
Con gestos para nada.
Aunque dormidos,
o en la lentitud del amor,
antes del sueño. Decimos
lo oíste, escuchá.
Las manos se detienen, las palabras.
Vemos la sombra de una tasa,
su asa sobre la pared.
Es el borde. No vemos.
ddd

*
LLL
O algo más
que la mesa, las lágrimas,
la montaña o la esperanza.
Más que el espacio.
El que viene es precedente,
Una especie de sombra ausente,
lo contrario de una imagen.
O, en el cielo, a mediodía,
como una luz inversa.
Nadie puede saberlo.
ggg

*
ffffffff
Crees que se escapa
pero algo se acerca.
Al final de la calle ves
lo que no podés decir.
Es como si un rostro
se inclinara sobre la ciudad,
o como si una mano sostuviera
Las cosas sin tocarlas.
Te dices que se va
pero ahí está, y te mira.

f
Extractos del libro Lo imperceptible
f
Même si on ne sait pas./Avec des gestes pour rien./Même si on dort, si c'est/dans la lenteur de l'amour,/avant le sommeil./ On dit tu as entendu, écoute./Les mains s'arrêtent, les mots./On voit 1'ombre d'une tasse /et son anse sur le mur.C'est le bord./ On ne voit pas.

*
Ou quelque chose de plus/que la table, les larmes,/la montagne ou l'espoir./De plus que l'espace. C'est/précédant celui qui vient,/une sorte d'ombre absente,/le contraire d'une image./Ou, dans le ciel, à midi,/comme une lumière inverse./Personne ne peut savoir.
*
Tu crois que ça se retire/mais quelque chose s'approche./Au bout de la rue tu vois/ce que tu ne peux pas dire./C'est comme si un visage/était penché sur la ville /ou qu'une main soutenait/les choses sans les toucher./Tu te dis que ça s'en va/mais c'est là, ça te regarde.

domingo, 24 de agosto de 2008

dos movimientos contradictorios explicados por Cioran


1
ss
En regla general, los hombres esperan la decepción: saben que no tienen que impacientarse, que llegará tarde o temprano, que les dará los plazos necesarios para que puedan entregarse a sus proyectos del momento. Pasa otra cosa con el decepcionado: para él, la decepción sobreviene al mismo tiempo que el acto, no necesita aguardarla, ya está presente. Al liberarse de la sucesión, devora lo posible y vuelve superfluo al futuro. “No puedo encontrarlos en su porvenir”, le dice a los otros. “No tenemos ni un solo instante en común”. Es que para él, todo el porvenir ya está aquí.
Cuando uno percibe el final en el comienzo, va más rápido que el tiempo. La iluminación, decepción fulminante, nos dispensa una certidumbre que transforma al decepcionado en alguien libre.
sd
d
2
ss
Por más desengañado que uno esté, es imposible vivir sin ninguna esperanza. Uno guarda siempre una, a su manera, y esta esperanza inconsciente compensa todas las otras, explícitas, que uno ha rechazado o agotado.

jueves, 14 de agosto de 2008

una versión libre de Roethke

Apartado final del poema “The Long Waters”, de Theodore Roethke. Del libro The far field.
ñññ
El agua extensa
-------
V
--------
Como se refleja la luz en un lago, al final de la tarde,
cuando vuelan los murciélagos, pegados al agua apenas ondulada parda,
y las olas bajas chocan contra la costa de piedras,
como un fuego, al parecer ya muerto, avivado por una corriente
AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA[de aire en una chimenea;

o como una brisa que sube por las rodillas desde una cuesta,
así el viento del mar despierta el deseo.
Mi cuerpo titila con la luz de una llama.

En las aguas que avanzan y retroceden veo
la forma que llega desde mi sueño, llorando:
el eterno, el niño, la parra temblando,
el círculo numinoso que rodea a la flor nueva,
el amigo que corre delante de mí por un cabo con viento,
ni una voz ni una visión.

Yo, que volví de las profundidades riéndome en voz alta,
me transformé en otra cosa;
mis ojos avanzan más allá del más lejano nacimiento de las olas,
y me pierdo y me encuentro a mí mismo
en el agua extensa,
y una vez más me reúno,
y abrazo al mundo.

FF
*
The long waters

As light reflects from a lake, in late evening,/When bats fly, close to slightly titling brownish water,/And the low ripples run over a pebbly shoreline,/As a fire, seemingly long dead,flares up from a downdraft of air in a chimney,/Or a breeze moves over the knees from a low hill,/So the sea wind wakes desires./My body shimmers with a light flame.//I see in the advancing and retreating waters/The shape that came from my sleep weeping:/The eternal one, the child,/The friend that runs before me on the windy headlands,/Neither voice nor vision.//I, who came back from the depths laughing too loudly,/Become another thing;/My eyes extend beyond the farthest bloom of the waves;/I lose and find myself in the long water;/I am gathered together once more;/I embrace the world.

domingo, 10 de agosto de 2008

de "El libro de los muertos" (Philippe Jaccottet)


I

ñ

Aquel que entró en los dominios de la edad
ya no buscará los pabellones ni los jardines,
ni los libros ni los arroyos ni los follajes,
ni la huella, en los espejos, de una más tierna y breve
mano:
el ojo del hombre a esta altura de su vida está velado,
su brazo es demasiado débil para sostener, para conquistar,
lo miro mirar cómo se aleja
todo lo que un día fue su único trabajo, su tierno deseo...

Fuerza escondida, si existe una, te ruego,
que no se hunda en el espanto de sus errores,
que no repita palabras de amor artificiales,
que su gastada fuerza se sobresalte por última vez,
¡que se levante, y que otra ebriedad lo invada!

Sus combates más duros fueron livianos destellos
de pájaros,
sus hechos más graves, apenas una invasión de lluvia;
sus amores no hicieron más que partirse como juncos,
su gloria, no más que inscribir en un muro pronto arruinado
un nombre de ceniza…


I // Celui qui est entré dans le proprietés de l’âge,/il n’en cherchera plus les pavillons ni les jardins,/ni les livres, ni les canaux, ni les feuillages,/ni la trace, aux miroirs, d’une plus brève et tendre/main:/l’oeil de l’homme, en ce lieu de sa vie, est voilé,/son bras trop faible pour saisir, pour conquérir,/je le regarde qui regarde s’éloigner/tout ce qui fut un jour son seul travail, son doux désir...// Forche cachée, s’il en est une, je te prie,/qu’il ne s’enfonce pas dans l’epouvante de ses fautes,/qu’il ne rabâche pas des paroles d’amour factices,/que sa puissance usée une dernière fois sursaute,/se ramasse, et q’une autre ivresse l’envahisse!// Ses combats les plus durs furent légers éclairs d’oiseaux,/ses plus graves hasards à peine une invasion de pluie;/ses amours n’ont jamais fait se briser que des roseaux,/sa gloire inscrire au mur bientôt ruiné un nom de suie...

viernes, 20 de junio de 2008

en les caractères de La Bruyère



“Saber con precisión lo que se puede esperar de los hombres en general, y de cada uno de ellos en particular, y lanzarse después al comercio del mundo”.

“Sachez précisement ce que vous pouvez attendre des hommes en général, et de chacun d’eux en particulier, et jetez-vous ensuite dans le commerce du monde”

sábado, 19 de abril de 2008

"Los ojos", de Sully Prudhomme





Negros o azules, todos amados, bellos todos,
ojos incontables vieron la aurora;
duermen en el fondo de las tumbas,
y el sol se levanta todavía.

Las noches, más suaves que los días,
encantaron a ojos incontables,
las estrellas continúan brillando,
y esos ojos se llenaron ya de sombra.

¡Oh! ¡Qué hayan perdido la mirada,
No, no, eso no puede ser!
Giraron hacia algún otro lugar,
hacia eso que llamamos lo invisible;

Y como los astros suspendidos
nos abandonan, pero duran en el cielo,
las pupilas tienen su atardecer,
pero no es verdad que mueran:

Negros o azules, todos amados, bellos todos,
abiertos a alguna aurora inmensa,
del otro lado de las tumbas
los ojos que cerramos aún miran.


LES YEUX//Bleus ou noirs, tous aimés, tous beaux,/Des yeux sans nombre ont vu l’aurore;/Ils dormant au fond des tombeaux,/Et le soleil se lève encore.//Les nuits, plus douces que les jours,/Ont enchanté des yeux sans nombre;/Les étoiles brillent toujours,/Et les yeux se sont remplis d’ombre.//Oh! Qu’ils aient perdu le regard,/Non, non, cela n’est pas posible!/Ils se sont tournés quelque part,/Vers ce qu’on nomme l’invisible;//Et comme les asters penchants/Nous quittent, mais au ciel demeurent,/Les prunelles on leurs couchants,/Mais il n’est pas vrai qu’elles meurent://Bleus ou noirs, tous aimés, tous beaux,/Ouverts à quelque immense aurore,/De l’autre côté des tombeaux/Les yeux qu’on ferme voient encore.

*
En un "Diccionario de autores clásicos" se lee:
''''
René François Armand Prudhomme, conocido como Sully Prudhomme, nació en 1839. Pasó una infancia triste al lado de una madre a la que la viudez volvió melancólica. Fue ingeniero en Creusot; luego, decepcionado por la mecánica, trabajo con un notario hasta que pudo, gracias a una herencia, dedicarse a la literatura, su única vocación. Escribió Estancias y poemas (Stances et Poèmes, 1865).
Integrante de una guardia antidisturbios durante la guerra franco-prusiana de 1870, fue víctima de un ataque de parálisis que le dejó secuelas por el resto de su vida. Una decepción amorosa lo alejó del matrimonio… Este hombre, cuya vida cotidiana fue más bien opaca, tuvo el placer de saber que en todos los salones las muchachas recitaban su célebre poema, El Vaso roto (Le Vase brisé). Tradujo a Lucrecio, precursor de Virgilio, y llevó a cabo un estudio sobre Pascal. Simpatizante de los parnasianos, se negó a ser discípulo de esa corriente, y su poesía intimista le procuró una vasta audiencia. En sus poemas filosóficos intenta reconciliar la conciencia y la ciencia moderna. En 1881, fue elegido miembro de la Academia Francesa y recibió el primer premio Nobel de literatura en 1901. Murió en Châtenay-Malabry en 1907.


(Pierre Ripert, "Dictionnaire des auteurs classiques", 2005).

jueves, 6 de marzo de 2008

dos versiones posibles de un poema de Jules Supervielle


1 -

Qué me importa el circo fragante de las montañas,
la llanura con su sol filoso,
y la cabra hermana de las rocas,
y el roble obstinado que domina al campo.

Ya no sé, naturaleza, escuchar tu plegaria,
ni la angustia del horizonte,
Y aquí estoy entre los juncos y los árboles,
Sin memoria y sin ojos como el agua de los ríos.


2
-

No me importa el perfumado circo de las cimas,
la llanura con su sol afilado,
ni la cabra, hermana de las rocas,
ni el porfiado roble que al campo domina.

Naturaleza, tu ruego ya no es mío,
ni la angustia del horizonte,
y estoy aquí entre los juncos y los montes,
sin memoria y sin ojos como el agua de un río.




* * *

Que m'importe le cirque odorant des montagnes,/La plaine au soleil aiguisé/Et la chèvre, soeur du rocher,/Et le chêne têtu qui dompte la campagne.//Je ne sais plus, nature, entendre ta prière,/Ni l'angoisse de l'horizon,/Et me voici parmi les arbres et les joncs/Sans mémoire et sans yeux comme l'eau des rivières.

viernes, 22 de febrero de 2008

aforismos de e. cioran


“Habría que repetirse cada día: soy uno entre los millones que se arrastran sobre la superficie de la tierra. Uno de ellos, nada más. Esta banalidad justifica cualquier conclusión, cualquier acto o comportamiento: exceso, castidad, suicidio, trabajo, crimen, pereza o rebelión.
…De donde se sigue que cada uno tiene razón en hacer lo que hace”.

“Il faudrait se répéter chaque jour: Je suis l’un de ceux qui, par milliards, se traînent sur la surface du globe. L’un d’eux, rien de plus. Cette banalité justifie n’importe quelle conclusión, n’importe quel comportement ou acte: débauche, chasteté, suicide, travail, crime, paresse ou rébelion.
…D’où il suit que chacun a raison de faire ce qu’il fait”.


*

“No hay arte verdadero sin una fuerte dosis de banalidad. El que utiliza lo insólito de manera constante cansa rápido; nada es más insoportable que la uniformidad de lo excepcional”.

“Il n’est pas d’art vrai sans une forte dose de banalité. Celui qui use de l’insolite d’une manière constante lasse vite, rien n’étant plus insupportable que l’uniformité de l’exceptionnel”.

*
“El tiempo puro, el tiempo decantado, liberado de acontecimientos, de cosas y de seres, sólo se muestra en ciertos momentos de la noche, cuando uno lo siente avanzar, con la única preocupación de ser arrastrado hacia una catástrofe ejemplar”.


“Le temps pur, le temps decanté, liberté d’événements, d’êtres et de choses, ne se signale qu’à certains moments de la nuit, quand vous le sentez avancer, avec l’unique souci de vous entraîner ver une catastrophe exemplaire”.


*
“Si uno pudiera verse con los ojos de los otros, desaparecería en el acto”.

“Si l’on pouvait se voir avec les yeux des autres, on disparaîtrait sur-le-champ”.

*
“Tengo todos los defectos de los otros, y sin embargo todo lo que hacen me parece inconcebible”

“J’ai tous les défauts des autres et cependent tout ce qu’ils font me paraît inconcevable”.

*
“Todo lo que perseguimos nace de una necesidad de tormento. La búsqueda de la dicha es en sí misma un tormento, el más sutil y el más disimulado de todos”.


“Tout ce que nous poursuivons, c’est par besoin de tourment. La quête du salut est elle-même un tourment, le plus subtil et le mieux camouflé de tous”.

*
“Para nuestros actos, o simplemente para nuestra vitalidad, la pretensión de la lucidez es tan funesta como la lucidez misma”.


“Pour nos actes, pour notre vitalité tout simplement, la prétension à la lucidité est aussi funeste que la lucidité elle-même”.


*
“Sólo conozco la paz cuando mis ambiciones están adormecidas. Apenas despiertan, la inquietud me asalta. La vida es un estado de ambición. El topo que cava sus túneles es ambicioso. De hecho, la ambición está en todos lados, y uno puede ver sus huellas hasta en el rostro de los muertos”.


“Je ne connais la paix que lorsque mes ambitions s’endorment. Dès qu’elles se réveillent, l’inquiétude me reprend. La vie est un état d’ambition. La taupe qui creuse ses couloirs est ambitieuse. L’ambition est en effet partout, et on voit les traces jusque sur le visage des morts”.
1
1
De De l'inconvénient d'être né (Del inconveniente de haber nacido), Émile Cioran.

miércoles, 5 de diciembre de 2007

El viento frío de la noche (Leconte de Lisle)


El viento frío de la noche sopla entre las ramas
y rompe, de vez en cuando, aquellas resecas;
en la llanura donde los muertos descansan, la nieve
como un sudario extiende a lo lejos sus blancos manteles.

En línea negra, al borde del estrecho horizonte,
un largo vuelo de cuervos pasa rozando la tierra,
y algunos perros que escarban un túmulo solitario,
hacen chocar sus huesos sobre el áspero césped.

Escucho gemir a los muertos bajo la hierba pisoteada.
Oh pálidos habitantes de la noche sin mañana,
¿Qué amargo recuerdo que perturba su sueño,
escapa en graves sollozos de sus labios helados?

¡Olviden, olviden! Sus corazones se consumieron;
de sangre y de calor sus arterias están vacías.
¡Oh muertos, dichosos muertos, víctimas de ávidos gusanos,
Mejor recuerden la vida, y duerman!

¡Ah! en sus camas profundas cuándo podré descender,
Como un envejecido esclavo que ve caer sus cadenas,
¡Cuánto amaría sentir, libre de males sufridos,
Lo que fui yo entrar en la ceniza común!

Pero, ¡oh sueño! Los muertos se callan en su noche.
Es el viento, es el esfuerzo de los perros en su pastura,
¡Tu triste suspiro, naturaleza implacable!
Mi corazón ulcerado que gime y llora.

Cállate. El cielo es sordo, la tierra te desprecia,
¿para qué tantas lágrimas si no puedes curarte?
Sé como un lobo herido que calla para morir,
Y muerde el cuchillo con su hocico que sangra.

Una tortura más, más un latido.
Luego, nada. La tierra se abre, un poco de carne allí cae.
Y la hierba del olvido, que ocultará pronto la tumba,
Crece sobre tanta vanidad, eternamente.


Le vent froid de la nuit // Le vent froid de la nuit souffle à travers les branches/Et casse par moments les rameaux dessechés;/La neige, sur la plaine où les morts sont couchés,/Comme un suaire étend au loin ses nappes blanches.//En ligne noire, au bord de l’étroit horizon,/un long vol de corbeaux passe en rasant la terre,/et quelques chiens, creusant un tertre solitaire,/entrechoquent les os dans le rude gazon.//J’entends gémir les morts sous les herbes froissées./Ô pales habitants de la nuit sans réveil,/quel amer souvenir, troublant votre sommeil,/s’échappe en lourds sanglots de vos lèvres glacées?//Oubliez, oubliez! Vos coeurs sont consumés;/De sang et de chaleur vos artères sont vides./Ô morts, morts bienhereux, en proie aux vers avides,/Souvenez-vous plutôt de la vie, et dormez!//Ah! Dans vos lits profonds quand je pourrais descendre./Comme un forçat vielli qui voit tomber ses fers./Que j’aimerai sentir, libre des maux soufferts,/Ce qui fut moi rentrer dans la commune cendre!//Mais, ô songe! Les morts se taisent dans leur nuit./C’est le vent, c’est l’effort des chiens à leur pâture,/C’est ton morne soupir, implacable nature!/C’est mon coeur ulceré qui pleure et qui gémit.//Tais-toi. Le ciel est sourd, la terre te dédaigne,/A quoi bon tant de pleurs si tu ne peux pas guérir?/Sois comme un loup blessé qui se tait pour mourir,/Et qui mord le couteau, de sa gueule qui saigne.//Encore une torture, encore un battement./Puis, rien.La terre s’ouvre, un peu de chair y tombe./Et l’herbe de l’oubli, cachant bientôt la tombe,/Sur tant de vanité croît éternellement.

martes, 6 de noviembre de 2007

Paul Eluard


Porque ya no es cuestión de fuerza

Todo se quiebra con la palabra más débil
Sombra de idea idea de la sombra muerte dichosa
El fuego se vuelve agua tibia y el pan migajas
La sangre disfraza una sonrisa y el rayo una lágrima
El plomo oculto por el oro pesa en nuestras victorias
Nada sembramos que no haya sido devastado
Por el pico minucioso de las íntimas delicias
Las alas se incrustan en el pájaro para atraparlo.





Puisqu’il n’est plus question de force

Tout est brisé par la parole la plus faible/Ombre d’idée idée de l’ombre mort hereuse/Le feu devient eau tiède et le pain en miettes/Le sang farde un sourire et la foudre une larme/Le plomb caché par l’or pèse sur nos victoires/Nous avons rien semé qui ne soit ravagé/Par le bec minutieux des délices intimes/Les ailes rentrent dans l’oiseau pour le fixer.

martes, 23 de octubre de 2007

"La vraie bataille" de Armand Robin


La verdadera batalla

Pondremos al viento de nuestro lado, a la arena,
Los caballos desde la sombra en marcha, furiosos
Por no llegar más lejos; tenemos el arma
Que blanquea el espacio, tenemos el alma
Que nace a fuerza de atravesar jadeos
Nacimos del movimiento, nuestro ademán levanta polvo
Y he aquí que nuestro paso de crispados caballos,
a los dos lados de la ruta —que esperamos sea muy larga—,
Pone de lado, de nuestro verdadero lado, los cúmulos de arena
Donde el viento se dibuja y permance mejor que un follaje,
Arena en hojas dibujadas, hojas y hojas de azares,
Nuestro destino pasa de una arena a otra, es la efímera
Huida más allá de nosotros mismos, es estar al fin
Solos sobre una gran árida planicie, sin ningún otro dios
Que aquel que brilla en nuestro sable, nuestro sable
Que no es más que el sol, que nuestra voz gritando
En acentos de sol golpeados de arena; el amargo
Desierto nos lleva más allá del final mismo,
Estamos muertos o no lo estaremos nunca,
La muerte, la vida se extiende más allá de nosotros,
Galopa desde sol hasta la nieve sin saberlo.


* * *

La vraie bataille

Nous mettrons de notre côté le vent, le sable/Les chevaux dès l’ombre en route, toujours fâchés/De ne pas aller assez loin, nous avons l’arme/blanchissant de l’espace, nous avons l’âme/Qui naît à force de traverser les souffles/Nous sommes nés du mouvement, notre geste poudroie/Et voici que notre marche de chevaux énervés,/De deux côtés de la route, que nous voulons très longue/Met de côté, de notre vrai côté, les tas de sables/Oú le vent se dessine mieux qu’en feuillage et reste,/Sable en feuilles dessinées, feuilleté de hasards,/Notre destin s’en va d’un sable à l’autre, c’est l’éphémère/Fuite devant nous-mêmes, c’est être enfin/Seuls sur un grand plateau aride, sans aucun dieu/Que celui qui luit dans notre sabre, et notre sabre/N’est rien que le soleil que nôtre voix criant/En accents de soleil frappés de sable; l’âpre/Désert nous mène au-delà de la fin même, Nous sommes morts ou ne le serons jamais/La mort, la vie au-delà de nous-mêmes s’étend,/Galope du soleil jusqu’à la neige sans le savoir.

viernes, 5 de octubre de 2007

dos de Apollinaire


Observo la calma del domingo
Y alabo la pereza
Cómo cómo reducir
La pequeña ciencia sin fin
Que me imponen mis sentidos
Uno es igual a las montañas al cielo
A las ciudades a mi amor
Se parece a las estaciones
Vive decapitado su cabeza es el sol
Y la luna su cuello cortado
Quisiera probar un ardor infinito
Monstruo de mi oído ruges y lloras
Usas el trueno de cabellera
Y tus garras repiten el canto de los pájaros
El tacto monstruoso me penetró me envenena
Mis ojos nadan lejos de mí
Y los astros intactos son mis maestros sin pruebas
El animal del humo tiene la cabeza florida
Y el monstruo más hermoso
Con el sabor del laurel se acongoja


* * *

Al final las mentiras ya no me dan miedo
Es la luna que se cuece como un huevo en la fuente
Ese collar de gotas de agua va adornar a la ahogada
He aquí mi ramo de flores de la Pasión
Que ofrecen tiernamente dos coronas de espinas
Las calles están mojadas por la lluvia reciente
Ángeles laboriosos trabajan por mí en mi casa
La luna y la tristeza desaparecerán durante
Todo el santo día
Todo el santo día caminé cantando
Una dama inclinada a su ventana me miró largo tiempo
Alejarme cantando


del poema Les Fiançailles (Los esponsales)
"Alcools"

jueves, 4 de octubre de 2007

3 fragmentos de la Antígona de Jean Anouilh

1
Ismene
¡Al menos intenta comprender!

Antígona
Comprender... No tienen otra palabra en la boca, todos, desde que era pequeña. Había que comprender que no se puede tocar al agua, al agua bella y fría escapando, porque moja las baldosas; no a la tierra, porque mancha los vestidos. Había que comprender que no se debe comer todo a la vez, dar todo lo que se tiene en los bolsillos al mendigo que cruzamos; correr, correr en el viento hasta caerse, y beber cuando se tiene calor y bañarse cuando es muy temprano o muy tarde, ¡pero no justo cuando se tienen ganas! Yo no quiero comprender. Comprenderé cuando sea una vieja. (Acaba en voz más baja). Si envejezco. No ahora.


2
Ismene
¿No tienes ganas de vivir?

Antígona, murmura
No tener ganas de vivir... (Y todavía más bajo, si es posible) ¿Quién se levantaba primera, de mañana, nada más que para sentir el aire frío sobre su piel desnuda? ¿Quién se acostaba última, cuando ya no podía más de fatiga, sólo para vivir un poco más de la noche? ¿Quién lloraba desde pequeña, al pensar que había tantas criaturas, tantas briznas de hierba en el prado, que no podía tomarlas a todas?

3

Creón, sacude a Antígona
¿Entonces te callarás?

Antígona
¿Por qué quieres hacerme callar? ¿Porque sabes que tengo razón? ¿Crees que no leo en tus ojos que lo sabes? Sabes que tengo razón, pero no lo confesarás nunca porque en este momento estás defendiendo tu felicidad como a un hueso.

Creón
¡La tuya y la mía, sí, imbécil!

Antígona
¡Ustedes me repugnan, todos, con su felicidad! Con su vida que hay que amar cueste lo que cueste. Parecen perros que lamen todo lo que encuentran. Y esa diminuta suerte para todos los días, si uno no es demasiado exigente. Yo, yo quiero todo, ahora mismo, entero, ¡o sino me niego! No quiero ser modesta y contentarme con un pedazo, si he sido prudente. Quiero estar segura de todo hoy y que todo sea tan bello como cuando era pequeña, o morir.

* * *
Antígona de Jean Anouilh se presentó por primera vez en París, el 4 de febrero de 1944, en el Teatro de l’Atelier.

martes, 2 de octubre de 2007

En una página de los diarios de Julien Green


Febrero de 1935

16 de febrero. Envidio a veces, con bajeza, a aquellos que pueden convertirse, arrojarse a los pies de un sacerdote y liberarse de todo aquello que los agobia o los hace sufrir. Para mí, la cosa es imposible. Hasta me parece un poco innoble. Ser libres de lo que se ha hecho por haber confesado todo a un hombre en sotana... No. Tal vez no sea bueno rechazar lo que la carne nos entrega de alegría y tristeza, sobre todo porque no debemos renegar de la vida. Feliz aquel que sin violencia, y sin una lucha agotadora, alcanza a adormecer su deseo y subir más alto.

22 de febrero. Tormenta anoche. El viento me despertó cerca de las tres. Tuve pensamientos melancólicos. Durante el día, toda clase de cosas agradables o insignificantes nos ocultan la verdad; es sólo durante esos isomnios de madrugada que uno se da cuenta de que la muerte nos espera.

De Derniers Beaux Jours
(Journal 1935-1939)

sábado, 29 de septiembre de 2007

Una versión de Yves Bonnefoy

La luz profunda necesita para mostrarse
de una tierra aplastada y crujiente de noche.
Es de un tronco tenebroso que se exalta la llama.
La palabra misma necesita una materia,
Una ribera inerte más allá de todo canto.

Tendrás que atravesar la muerte para vivir,
La más pura presencia es una sangre derramada.


De Du mouvement et de l’inmobilité de Douve
(1953)


texto fuente

La lumière profonde a besoin pour paraître / D’une terre rouée et craquante de nuit. / C’est d’un bois ténébreux que la flamme s’exalte. / Il faut à la parole même une matière, / Un inerte rivage au delà de tout chant. // Il te faudra franchir la mort pour que tu vives, / La plus pure présence est un sang répandu.